lunes, 24 de junio de 2019

LLORA...Por José Ángel Miyares Valle


Foto, José  Ángel Miyares Valle
 
LLORA...
Llora la luna y el sol,
llora el cielo y el niño,
la madre y el padre,
todos lloramos a nacer
y lloramos al morir.
Llorar no es de niños
llorar es de humanos,
quien no llora, añora
los sentimientos del corazón,
pues llorar es digno
no hacerlo mezquino
llora, llora...pues  tus suspiros
 a las tiernas almas enamora.
  Autor, José Ángel Miyares Valle

jueves, 20 de junio de 2019

EL CONCIERTO por José Ángel Miyares Valle


Foto. José Ángel Miyares Valle
 
EL CONCIERTO 
 
Las notas musicales invaden
el espacio escénico,
caen como gotas de lluvia
fertilizado las mentes,
se desparraman por  la atmósfera
del salón oscuro
diluyéndose con dulce armonía
en los oídos de los silenciosos espectadores.
El director blande su batuta
a uno y otro lado ,arriba y abajo
con movimiento
rígido ,acompasado y preciso, 
 su pelo es agitado
por las sacudidas de su cuerpo
al compás de los acordes.
Todo es armonía, sonoridad y ritmo.
Notas caídas en el suelo, pero las menos,
frenesí de arcos,
esfuerzo  de mofletes,
golpes de timbales, tambores y de platillos
todo en dulce armonía
que cautiva los espíritus,
ensalza la grandeza de la música
e inflama de alegría y admiración
el alma de los presentes
benditas manos que hermosas
sinfonías escribieron con notas
arrancadas por músicos virtuosos
 del sueño de las partituras
ancladas en sus pentagramas
a ritmo acompasado
pero siempre  en orden riguroso
al compás de la sabia batuta
para terminar en grandiosa sonoridad
cortada en relámpago fugaz
para dar paso al apoteósico
aplauso de corazones henchidos de júbilo,
bendito concierto de música de dioses
engendrada por titanes del tiempo.

por José Ángel Miyares Valle

 
 
 

lunes, 17 de junio de 2019

LLORAN LOS ALMENDROS por José Ángel Miyares Valle

Foto. José Ángel Miyares Valle
 
LLORAN LOS ALMENDROS
 
Monstruos mecánicos los desgarran
los arrancan de su tierra ,
de su larga historia
con furia y desprecio,
dejan su raíces clamando  al cielo
suplicando vida y llorando
 con desconsuelo la injusticia
refugias de alondras, jilgueros y malvises
donde anidaron durante tantos años.
Sombras de pastores y labriegos
hoy despojos por sedienta ambición
desmedida de una Europa desunida
lloran muy tristes , los almendros
 
Autor: José Ángel Miyares Valle

martes, 11 de junio de 2019

EL ÚLTIMO LATIDO DEL CORAZÓN. por José Ángel Miyares Valle.

Foto, José Ángel Miyares Valle
 
 
SIEMPRE LLEGA.
Su manó aflojó las mías,
se ojos se cerraron para siempre,
una leve sonrisa bañó su rostro,
un sueño placentero  invadió su cuerpo,
aquel viejo corazón fatigado
dio su último impulso,
alcanzó el descanso definitivo´
aquel que tanto amó, sufrió.
se emocionó, convulsionó,
nos dejó entre lagrimas a todos
en aquella triste estancia.
Viejos recuerdos de su vida
sacrificios, preocupaciones
asaltan tu mente, su imagen se agiganta,
su recuerdo eternamente permanece
pero su presencia para siempre se desvanece.
Es para todo el mundo y siempre llega
el ultimo latido del corazón
motor de emociones de tu vida.
 
Autor: José Ángel Miyares Valle
 
 

sábado, 25 de mayo de 2019

"HOY OLI LA MADRE SELVA."José Ángel Miyares Valle


 
 
foto- José Ángel Miyares Valle
 
"HOY OLI LA MADRE SELVA."José  Ángel Miyares Valle
Al pasar a tu lado me embriagaste de aroma
entre tus flores libaban las abejas,
me recordaste  canto de juventud,
amores de adolescencia,
alegría del despertar de la primavera.
Mas me entristeció la ausencia
del canto del grillo rey en la pradera
y del cuco en la verde alameda.
Pobres de aquellos que pasan a tu vera
y no distinguen la alegría de la primavera,
su vida es como el rio seco
que muere  en el estío de la era.
Autor: José Ángel Miyares Valle

miércoles, 22 de mayo de 2019

A LA JUVENTUD ACTUAL CARENTE DE SENTIMIENTO ROMÁNTICO

 

Juventud, divino tesoro

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro
y a veces lloro sin querer
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña,
en este mundo de duelo y de aflicción.
Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.
Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…
Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.
Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía…
En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé…
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe…
Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…
Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.
Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;
y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también…
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer.
¡Y las demás! En tantos
climas, en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.
En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!
Mas a pesar del tiempo
terco, mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco a los
rosales del jardín…
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…
¡Mas es mía el Alba de oro!
 
N.B-¿A QUE LES SUENA A NUESTROS JÓVENES ESTO,LO ENTENDERÁN ENSIMISMADOS EN LA PORNOGRAFIA Y LA TELEFONÍA MOVIL.?